
Antes de ti, soldado del agua,
yo era unos dedos cansados sobre el papel,
suposiciones sobre estar viviendo
una edad adulterada,
domingos con frío,
una mirada cicatrizada a solas…
un guión pobre
con mis, (a)penas, siete letras.
Yo era todo lo triste que se puede llegar a ser
sin levantar sospechas ni compasiones…
Antes de nosotros, brújula de piel,
mis pasos marcaban el rumbo
de las personas que se pierden
(dos hacia delante, tres a un lado,
cuatro hacia atrás)
y por eso me lloraban los pies
como si yo fuese la única lluvia
de carne y hueso
sobre el asfalto.
Justo antes de nuestro primer instante
mis horas eran cadáveres en los relojes,
animales dependientes de lo oscuro,
flores secas con que sepultarme
en la palabra y en el verso.
Mi tiempo era
la exhumación del vacío.
Por eso después de ti
recordarme requiere un esfuerzo,
como si la memoria fuese
una puerta cerrada a un lugar
aburrido y sin importancia.
Porque contigo me volví magia,
carta entregada, labios sensibles
a la esperanza.
Colores, música y aroma.
Vida
en cinemascope.
Y la mejor historia
jamás soñada.
yo era unos dedos cansados sobre el papel,
suposiciones sobre estar viviendo
una edad adulterada,
domingos con frío,
una mirada cicatrizada a solas…
un guión pobre
con mis, (a)penas, siete letras.
Yo era todo lo triste que se puede llegar a ser
sin levantar sospechas ni compasiones…
Antes de nosotros, brújula de piel,
mis pasos marcaban el rumbo
de las personas que se pierden
(dos hacia delante, tres a un lado,
cuatro hacia atrás)
y por eso me lloraban los pies
como si yo fuese la única lluvia
de carne y hueso
sobre el asfalto.
Justo antes de nuestro primer instante
mis horas eran cadáveres en los relojes,
animales dependientes de lo oscuro,
flores secas con que sepultarme
en la palabra y en el verso.
Mi tiempo era
la exhumación del vacío.
Por eso después de ti
recordarme requiere un esfuerzo,
como si la memoria fuese
una puerta cerrada a un lugar
aburrido y sin importancia.
Porque contigo me volví magia,
carta entregada, labios sensibles
a la esperanza.
Colores, música y aroma.
Vida
en cinemascope.
Y la mejor historia
jamás soñada.

